jueves, 31 de octubre de 2013

¡Happy Halloween!


¡Feliz Halloween queridos lectores! 

Al ser un día un tanto especial del año, hoy os traigo una entrada dedicada al día de los muertos, cuando los espíritus y brujas salen a hacer de las suyas. Como este es un blog sobre lectura, me gustaría dedicarle este 31 de Octubre a uno de los mejores autores de la novela gótica. ¿O podéis imaginar quien? Exacto, nada más y nada menos que:

Edgar Allan Poe 


Y de su puño y letra os traigo uno de los relatos cortos que escribió durante su vida. Es un relato que a mi especialmente me gustó mucho y que me parece adecuado para el día de hoy. Espero que los disfrutéis y os animéis a comentarlo.

¡Ahí va!

La Máscara de la Muerte Roja

Durante mucho tiempo, la “Muerte Roja” había devastado la comarca. Jamás peste alguna fue tan fatal, tan horrible. Su encarnación era la sangre: el rojo y el horror de la sangre. Se producían dolores agudos, un repentino vértigo, luego los poros rezumaban abundante sangre, y la disolución del ser. Manchas púrpuras en el cuerpo y particularmente en el rostro de la víctima, segregaban a ésta de la humanidad y la cerraban a todo socorro y a toda compasión. La invasión, el progreso y el resultado de la énfermedad eran cuestión de media hora.

Pero el príncipe Próspero era feliz, intrépido y sagaz. Cuando sus dominios perdieron la mitad de su población, llamó a un millar de amigos fuertes, vigorosos y alegres de corazón, escogidos entre los caballeros y las damas de su corte, y con ellos formó un refugio recóndito en una de sus abadías fortificadas. Era una construcción vasta y magnífica, creación del propio príncipe, de gusto excéntrico y, no obstante, grandioso. La rodeaba un espeso y elevado muro, y este muro tenía puertas de hierro. Una vez que entraron en ella los cortesanos, se sirvieron de hornillos y de mazas para soldar los cerrojos. Resolvieron atrincherarse contra los súbitos impulsos de la desesperación del exterior y cerrar toda salida a los frenesíes del interior. La abadía fue abastecida ampliamente. Gracias a estas precauciones, los cortesanos podían desafiar al contagio. Que el mundo exterior se las compusiera como pudiese. Entretanto, sería una locura afligirse o meditar. El príncipe había provisto aquella morada de todos los medios de placer. Había bufones, improvisadores, danzarines, músicos, hermosura en todas sus formas, y había también vino. Dentro, había todas estas bellas cosas, y además, seguridad. Fuera, la Muerte Roja.

Ocurrió hacia el fin del quinto o sexto mes de su retiro, y en tanto que la plaga, afuera, hacía los más terribles estragos, el príncipe Próspero obsequió a sus mil amigos, con un baile de máscaras de la mas insólita magnificencia.

¡Qué voluptuoso cuadro el de aquel baile de máscaras! Permítaseme en primer lugar describir las salas donde tuvo lugar. Había siete; una hilera imperial. En muchos palacios, estas series de salones forman largas perspectivas en línea recta cuando los batientes de las puertas se abren de par en par, de tal manera que la mirada penetra hasta el fondo sin obstáculo. Aquí, el caso era muy diferente, tal y como podría esperarse de parte del duque y de su gusto y preferencia por lo bizarro. Las salas se encontraban tan irregularmente dispuestas, que la mirada no podía abarcar sino una sola a la vez. Al cabo de un espacio de veinte o treinta yardas se presentaba un brusco recodo, y en cada una de estas revueltas un aspecto diferente. A derecha e izquierda, en medio de cada pared, una alta y estrecha ventana gótica daba a un corredor cerrado que seguía las sinuosidades del aposento. Cada ventana ostentaba vidrios de colores en armonía con el tono dominante del decorado de la sala sobre la cual se abría. La que ocupaba la extremidad oriental, por ejemplo, estaba decorada en azul, y los ventanales eran de un azul vivo. La segunda sala estaba decorada y guarnecida de color púrpura, y las vidrieras eran asimismo de color púrpura. La tercera, enteramente verde, y verdes las ventanas. La cuarta, anaranjada, estaba iluminada por una ventana del mismo color. Y 1a quinta, blanca; y la sexta, violeta. La séptima estaba rigurosamente forrada de colgaduras de terciopelo negro, que revestían techo y muros y recaían en pesados pliegues sobre un tapiz de la misma tela y del mismo color. Pero únicamente en esta sala, el color de las ventanas no correspondía al de la decoración. Los cristales eran escarlata, de un color intenso de sangre.

Ahora bien, en ninguna de estas salas veíase lámpara ni candelabro alguno, entre los adornos de oro esparcidos con profusión o suspendidos de los techos. Ni lámparas, ni; velas; ninguna luz de esta clase en la larga serie de salas. Pero, en los corredores que las rodeaban, y exactamente enfrente de cada ventanal, se levantaba un enorme trípode con un ígneo brasero que proyectaba sus rayos al través de los cristales de color e iluminaba la sala de una manera deslumbrante. Producíanse así una multitud de aspectos cambiantes y fantásticos. Pero, en la sala del lado poniente, en la cámara negra, la claridad del brasero, que se reflejaba sobre las negras colgaduras a través de los cristales sangrientos, era terriblemente siniestra, y les daba a las fisonomías de los imprudentes que allí entraban un aspecto de tal modo extraño, que muy pocos bailarines se sentían con el valor suficiente para entrar en aquel mágico recinto.

También en esta sala erguíase, apoyado contra el muro del oeste, un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo se balanceaba con un tictac sordo, pesado, monótono; y cuando la aguja de los minutos había recorrido el cuadrante y la hora iba a sonar, salía de los pulmones de bronce de 1a máquina un sonido claro, estrepitoso, profundo y excesivamente musical, pero de un timbre tan particular y de una energía tal, que de hora en hora los músicos de la orquesta se veían obligados a interrumpir durante un instante sus acordes para escuchar la música de las horas, y las parejas que bailaban cesaban por fuerza sus evoluciones. Una perturbación momentánea recorría a toda aquella alegre multitud, y mientras sonaban las campanas podía notarse que palidecían hasta los más vehementes, y los más sensatos y de más edad se pasaban la mano por la frente como si se hundieran en meditaciones o en ensueños febriles. Pero, apenas desaparecían del todo aquellos ecos, circulaba por toda la asamblea una leve hilaridad; los músicos se miraban los unos a los otros, sonreíanse de sus nervios y de su locura, y se juraban por lo bajo entre ellos que la próxima vez que sonaran las campanadas, no sentirían la misma impresión; y luego, cuando, después de la huida de los sesenta minutos que comprendían los tres mil seiscientos segundos de la hora pasada, se escuchaban de nuevo las campanas del fatal reloj, se producía la misma turbación, el mismo escalofrío y las mismas ensoñaciones febriles.

Pero a despecho de todo esto, la orgía continuaba alegre y magnífica. El gusto del duque era muy especial. Tenía un ojo certero en lo tocante a los colores y sus efectos. Desdeñaba los gustos de la moda. Sus planos eran temerarios y salvajes y sus concepciones brillaban con un esplendor bárbaro. Hay personas que lo hubieran juzgado loco. Pero sus cortesanos sabían bien que no lo estaba; pero era preciso comprenderlo, verlo, tocarlo para estar seguro de que, en efecto, no lo estaba.

Con ocasión de esta gran fiesta, se había ocupado personalmente de la decoración y del mobiliario de las siete salas, y fue su gusto personal el que dirigió el estilo de los disfraces. No cabía duda de que eran concepciones grotescas. Era deslumbrador, brillante; había cosas chocantes, fantásticas; mucho de lo que después se ha visto en Hernani. Había figuras verdaderamente arabescas con siluetas y ropajes incongruentes; fantasías monstruosas como la locura; había mucho de bello, de licencioso, de extraño, algo de terrible y no poco de lo que podría producir repugnancia. En resumen, era como una multitud de sueños que se pavoneaban de un lado a otro por las salas. Y estos sueños se contorsionaban en todos sentidos, tomando el color de las salas; hubiérase dicho que la extraña música de la orquesta era el eco de sus propios pasos. Y, de tiempo en tiempo, se oye el reloj de ébano de la sala de terciopelo. Y entonces, durante un momento, todo se detiene, todo enmudece, excepto la voz del reloj. Los sueños se quedan helados, paralizados en sus posturas. Mas los ecos de la sonería se desvanecen —no duraron sino un momento— y, apenas huyen, una hilaridad leve y mal contenida circula por doquier. Y la música suena de nuevo, reavívanse los sueños; aquí y allá los danzarines se retuercen más alegremente que nunca, reflejando el color de las ventanas a través de las cuales fluyen los rayos de los trípodes. Pero ninguna cara osa ahora aventurarse en aquella sala que queda allá, al oeste; porque la noche ha avanzado y una luz más roja fluye al través de los cristales de color de sangre, y la negrura de las colgaduras fúnebres es aterradora; y para aquél que ponga el pie sobre la negra alfombra, brota del reloj de ébano un resonar más pesado, más solemnemente enérgico que el que llega a los oídos de las máscaras que se divierten en las salas más apartadas.

Pero en estas otras salas había una densa multitud y el corazón de la vida latía allí febrilmente. Y la fiesta continuaba siempre su torbellino, cuando al cabo sonaron los tañidos de medianoche en el reloj. Entonces, como ya se dijo, calló la música y se detuvieron las evoluciones de los que bailaban; se produjo donde quiera, como antes, una ansiosa inmovilidad. Pero el tañido del reloj debía ahora componerse de doce campanadas. Por eso fue tal vez que, teniendo más tiempo, se insinuó una mayor cantidad de pensamientos en las meditaciones de los pensativos que se hallaban entre los que se divertían. Y quizás por eso mismo muchas personas de entre la multitud, antes de que se ahogaran en el silencio los últimos ecos de la última campanada, tuvieron tiempo de notar la presencia de una máscara que hasta ese momento no había llamado la atención de nadie. Y habiendo corrido en un susurro la noticia de aqúella intrusión, se suscitó entre la concurrencia un cuchicheo, un murmullo significativo de asombro y desaprobación, y luego, por último, de terror, de horror y de repugnancia.

En una reunión de fantasmas como la que he descrito, era preciso sin duda una aparición del todo extraordinaria para causar tal sensación. La licencia carnavalesca de aquella noche, era, a la verdad, casi ilimitada; pero el personaje en cuestión había sobrepasado la extravagancia de un Herodes, y franqueado los límites —muy amplios, no obstante— del decoro impuesto por el principe. Hay en los corazones más temerarios, cuerdas que no se dejan tocar sin emoción. Incluso entre los depravados, entre aquellos para quienes la vida y la muerte son igualmente un juego, hay cosas con las que no se puede jugar. Toda la concurrencia pareció entonces sentir profundamente el mal gusto y la inconveniencia de conducta y de vestido de aquel extraño. El personaje era alto y delgado y estaba envuelto en un sudario de la cabeza a los pies. La máscara que ocultaba su rostro representaba tan bien el semblante de un cadáver rígido, que el análisis más minucioso difícilmente hubiera descubierto el artificio. No obstante, todos aquellos locos alegres hubieran podido soportar, si no aprobar, aquella burda broma. Pero la máscara había llegado hasta a adoptar el tipo de la Muerte Roja. Sus vestiduras estaban manchadas de sangre, y su amplia frente, lo mismo que los rasgos de su rostro, estaban salpicados del horror escarlata.

Cuando los ojos del príncipe Próspero cayeron sobre esta figura espectral —la que, con movimientos lentos, solemnes, enfáticos, como para mejor representar su papel, se paseaba por aquí y por allá entre los que bailaban, se le vio, en primer lugar, conmoverse por un violento estremecimiento de terror y de asco; pero un segundo después, su frente enrojeció de ira.

—¿Quién se atreve —preguntó con voz ronca a los cortesanos que se hallaban junto a él—, quién se atreve a insultarnos con esa ironía blasfema? ¡Apoderaos de él y desenmascaradle! ¡Que sepamos a quién hemos de ahorcar en nuestras almenas al salir el sol!

Era en la sala del este, o sala azul, donde se encontraba el príncipe Próspero cuando pronunció estas palabras. Resonaron fuerte y claramente a través de los siete salones, porque el príncipe era un hombre imperioso y robusto y la música había enmudecido a una señal de su mano.

Era en la sala azul donde estaba el príncipe, con un grupo de pálidos cortesanos a sus lados. Primero, mientras él hablaba, hubo entre el grupo un leve movimiento de avance en dirección del intruso, quien durante un momento estuvo casi al alcance de sus manos, y que ahora, con paso deliberado y majestuoso, se acercaba más y más al príncipe. Pero, por cierto terror indefinible que la audacia insensata de la máscara había inspirado a todos los allí reunidos, no hubo nadie que pusiera la mano en ella, aun cuando, sin encontrar ningún obstáculo, pasó a dos pasos de la persona del príncipe; y en tanto que la inmensa asamblea, como si obedeciera a un solo movimiento, retrocedía del centro de la sala a las paredes, la máscara continuó su camino sin interrupción, con aquel mismo paso solemne y mesurado que la había singularizado desde el principio, de la sala azul a la sala púrpura, de la sala púrpura a la sala verde, de la verde a la anaranjada, de ésta a la blanca, y de la blanca a la violeta, antes de que nadie hiciera un movimiento decisivo para detenerla. Fue entonces, cuando el príncipe Próspero, exasperado de ira y de vergüenza por su momentánea cobardía, se lanzó precipitadamente a través de las seis salas sin que nadie lo siguiera, porque un terror mortal se había apoderado de todo el mundo. Blandía un puñal y se había aproximado impetuosamente a una distancia de tres o cuatro pasos del fantasma que se batía en retirada, cuando éste, llegado a la proximidad de la sala de los terciopelos, se volvió bruscamente y afrontó a quien lo perseguía. Sonó un grito agudo, y el puñal se deslizó relampagueante sobre la alfombra fúnebre, donde el príncipe cayó muerto un segundo después. Entonces, invocando el frenético valor de la desesperación, una multitud de máscaras se precipitó a la vez en la sala negra, y, asiendo al desconocido que se mantenía, como una gran estatua, rígido e inmóvil a la sombra del reloj de ébano, se sintieron sofocados por un terror sin nombre, al ver que no había ninguna forma palpable bajo el sudario y la máscara. Todos reconocieron entonces la presencia de la Muerte Roja. Había venido como un ladrón en la noche.

Y todos los convidados cayeron uno a uno en las salas de orgía manchadas de sangre y cada uno murió en la postura desesperada de su caída. Y la vida del reloj de ébano desapareció con la del último de aquellos alegres seres. Y las llamas de los trípodes se extinguieron. Y las Tinieblas, y la Ruina, y la Muerte Roja tuvieron sobre todo aquello ilimitado dominio.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Va de citas.


¿Nunca os ha pasado que os leéis un libro y decís: esta frase me encanta? Estoy 100% seguro que sí, y por eso quiero estrenar una nueva sección en mi blog. Cogiendo ideas de muchos de los blogs que suelo leer diariamente me he animado a abrir esta sección.

Esta sección va a tratar básicamente de aquellas citas que yo encuentre o haya encontrado previamente en los libros que lea y las compartiré con vosotros para que podáis disfrutar de ellas. ¡Espero que os guste la iniciativa! Y que os animéis a colaborar con vuestras propias citas o frases favoritas.

La primera entrada de este Va de Citas está dedicada para una amiga que me recomendó el libro, el cual se volvió en uno de mis favoritos. Allá va.

"Antes de conocer el sabor de las fresas con azúcar, uno no las pide todo los días."


¿Conocéis el libro? ¿Verdad que es maravilloso? Creo que es una buena opción para poder abrir este apartado. 

¡Espero que os agrada la idea y esta sección! ¡Pronto traeré más!

¡Gracias por leerme!

martes, 22 de octubre de 2013

Top Ten Tuesday (6): nombres favoritos o inusuales

TOP TEN TUESDAY es una sección que se creó en el blog The Broke and the Bookish con la intención de hacer los blogs literarios más entretenidos. El blog tiene colgado en una de sus secciones la lista de TOP TEN de cada martes (aquí) y los blogueros lo único que tenemos que hacer es actualizarla todos los martes. Yo lo encontré vagando de blog en blog y me pareció una idea tan original que he querido compartirla con vosotros. ¡Espero que os animéis a dejar vuestras opiniones!

Hace mucho que no hacía un TTT. La verdad es que con eso de que hace poco que reabrí el blog tenía ganas de encontrar un tema de TTT al que dedicarle una entrada. Y este creo que este merece la pena. El TTT de hoy es:

Top Ten Tuesday: nombres favoritos o inusuales

  • Silas (Septimus - Angie Sage): Es uno de los libros a los que guardo mucho cariño ya que me lo compré ahorrando un poco cuando era pequeño. El nombré me gusto mucho al ser inusual y nunca oído anteriormente. Me gustó tanto que lo he utilizado para algún personaje en mis relatos. 
  • Finnick (En Llamas - Suzanne Collins): Aparte de que es mi personaje favorito de toda la saga, encontré este nombre muy curioso dado que (y apuesto cualquier cosa) la autora lo sacó de su cabeza y consiguió darle una fuerza única a este nombre. 
  • Rochelle (Saga Los Elegidos - Marianne Curley): A pesar de tener un basto conocimiento sobre el idioma inglés y haber leído bastante en este idioma, encontré este nombre jamas oído por mi persona cuando me leí la trilogía entera. 
  • Dana (Crónicas de la Torre - Laura Gallego García): Aunque no lo creáis, ya había pensado este nombre antes de que leyese esta saga y dado que la autora y yo coincidimos de algún modo en pensamiento me hizo mucha ilusión.
  • Atreyu (La historia interminable - Michael Ende): Un personaje muy querido del clásico que todos conocemos. Otro ejemplo de la imaginación de un autor. 
  • Lestat (Entrevista con el vampiro - Anne Rice): Tengo muy buen recuerdo de este libro, y a pesar de que en sí el personaje no me cayó bien, recuerdo que en un primer momento el nombré me gusto mucho.
  • Mameha (Memorias de una Geisha - Arthur Golden): Al ser un claro fan de la cultura japonesa, después de leerme la novela decidí que de todos los personajes, el nombre (y personaje) que más me había gustado era el de Mameha.
  • Victoria (Memorias de Idhún - Laura Gallego García): Es un nombre que, a parte de ser el de uno de mis personaje favoritos, es de los pocos nombres en castellano que me gustan. 
  • Hermione (Harry Potter - J. K. Rowling): ¡Qué decir sobre este nombre! Muchas cosas me vienen a la mente pero lo más gracioso sin duda es ¡que la primera vez que lo leí, no supe pronunciarlo! Y creo que todos coincidimos en eso.
Este es mi TTT de hoy. Espero que os haya gustado y coincidamos en alguno. Y vosotros, ¿qué nombre favoritos o inusuales tenéis?

¡Gracias por leerme!

domingo, 20 de octubre de 2013

Reseña "Choque de Reyes" por G. R. R. Martin


  • Título: Choque de Reyes (2º título de la saga Canción de Hielo y Fuego)
  • Autor: G. R. R. Martin
  • Editorial: Gigamesh
  • Páginas: 928
  • Sinopsis:


Un cometa del color de la sangre hiende el cielo, cargado de malos augurios. Y hay razones sobradas para pensar así: los Siete Reinos se ven sacudidos por las luchas intestinas entre los nobles por la sucesión al Trono de Hierro. En la otra orilla del mar Angosto, la princesa Daenerys Targaryen conduce a su pueblo de jinetes salvajes a través del desierto. Y en los páramos helados del norte, más allá del Muro, un ejército implacable avanza hacia un territorio asolado por el caos y las guerras fratricidas. 
George R. R. Martin, con pulso firme y enérgico, nos deleita con un brillante despliegue de personajes, engranando una trama rica, densa y sorprendente. Nos vuelve testigos de luchas fratricidas, intrigas y traiciones palaciegas en una tierra maldita por la guerra, donde fuerzas ocultas se alzan de nuevo y acechan para reinar en las noches del largo invierno que se avecina.

  • Reseña:

Como bien sabéis mi reto para este verano era leerme los libros restantes que me quedaban de la saga que tanto está dando de qué hablar en los últimos años. También, si me soléis leer habitualmente, sabéis que por causas personales no pude llevar a cabo dicho reto y me conformé con leerme el segundo tomo de la saga, "Choque de Reyes" del cual os traigo la reseña hoy.


Primero decir que, al haber pasado un año desde que me leí el primer tomo, tenía algo olvidado la historia y más aún a sus personajes. Pero no me había olvidado de mis favoritos como Daenerys, Aria o Jon Nieve. A pesar de eso, no tuve ningún problema a la hora de engancharme de nuevo a la prosa de Martin

Una de las cosas destacables de este segundo libro es sin duda su amplitud de escenarios. El primer tomo (del cual os traeré la reseña pronto, lo sé, no tiene sentido...) nos condiciona mucho a la hora de conocer el mapa geográfico de la historia. Choque de Reyes en cambio nos adentra en ciudades nuevas, lugares recónditos y pueblos exóticos que en el primer tomo ni imaginábamos. Uno de los puntos fuertes para mí son los pasajes de Daenerys, conociéndola un poco más como líder y madre de sus pequeños retoños dragones. 


En este tomo, Martin amplía aún más la lista de personajes a los que conocer, y en muchos casos adorar como el caso de Asha, Ygritte o Shae. Lo siento, las personajes féminas me atraen mucho más que los masculinos. Es un punto a favor del autor, ya que muchos personajes aburrían un tanto, como por ejemplo los pasajes de Catelyn o Theon

De las historias narradas a lo largo de la novela, mis preferidas han sido: Daenerys, Arya y Jon. Aunque la historia de Theon (como nuevo personaje narrador en este libro) es interesante y entretenida, él como personaje no me cae bien así que no puedo decir muchas cosas bonitas... Tyrion vuelve a ofrecernos uno de los mejores puntos de vista de las novelas de Martin, riéndote en muchos de los pasajes y también viviendo la angustia de querer llegar al siguiente extracto narrado por el famoso enano. 

Por último mencionar una pequeña frase que me ha gustado mucho y que hace poder entender el punto de vista de Arya, al principio siendo una niña ingenua e inocente y volviéndose en esta novela una niña increíblemente lista y astuta. Aunque a pesar de todo, siga siendo una niña:
Tres cisnes negros se deslizaban sobre las aguas, tan serenos... Nadie les había explicado que estaban en guerra, y a ellos no les importaba que las ciudades ardieran y los hombres murieran. Arya los contempló con anhelo. Parte de ella quería ser un cisne. La otra parte quería comerse a los cisnes.

Esto es todo. Mi nota es bastante alta, la verdad es que es una saga que me está gustando mucho y que a lo largo de este curso de universidad, consiga al menos leerme el tercer tomo.


¡Espero vuestras opiniones! ¡Gracias por leerme! 

sábado, 19 de octubre de 2013

Entrada musical

Para amenizaros un poco el fin de semana de apuntes y estudio, os traigo a un grupo al que me he aficionado desde hace un tiempo. La verdad es que estoy cambiando mucho de género musical, y gracias a ello conocí a este gran grupo. Se llama Mumford & Sons, ¿los conocéis? Para aquellos que no, os dejo una de las mejores canciones que tienen, para mí.

¡Que paséis un gran fin de semana! Mañana os traigo la reseña de Canción de Hielo y Fuego: Choque de Reyes. 


Mumford & Sons - The Cave

It's empty in the valley of your heart 
The sun, it rises slowly as you walk 
Away from all the fears 
And all the faults you've left behind 

The harvest left no food for you to eat 
You cannibal, you meat-eater, you see 
But I have seen the same 
I know the shame in your defeat 

But I will hold on hope 
And I won't let you choke 
On the noose around your neck 

And I'll find strength in pain 
And I will change my ways 
I'll know my name as it's called again 

Cause I have other things to fill my time 
You take what is yours and I'll take mine 
Now let me at the truth 
Which will refresh my broken mind 

So tie me to a post and block my ears 
I can see widows and orphans through my tears 
I know my call despite my faults 
And despite my growing fears 

But I will hold on hope 
And I won't let you choke 
On the noose around your neck 

And I'll find strength in pain 
And I will change my ways 
I'll know my name as it's called again 

So come out of your cave walking on your hands 
And see the world hanging upside down 
You can understand dependence 
When you know the maker's land 

So make your siren's call 
And sing all you want 
I will not hear what you have to say 

Cause I need freedom now 
And I need to know how 
To live my life as it's meant to be 

And I will hold on hope 
And I won't let you choke 
On the noose around your neck 

And I'll find strength in pain 
And I will change my ways 
I'll know my name as it's called again

martes, 15 de octubre de 2013

Lectura pausada + primer pedido de The Book Depository

¡Buenos días!

¿Qué tal ha comenzado la semana? ¡Espero que no se os haya hecho muy duro el comienzo! Hoy os vengo con un par de novedades. La primera, lamentablemente, es que tengo que dejar pausada por un par de días la lectura del libro que tenía entre manos "Tokio Blues" de Haruki Murakami. La verdad es que es una relectura ya que me lo leí hace unos años, pero aun así me da mucha pena aparcarlo. 

Y segundo, deciros que por fin me ha llegado mi primer pedido a The Book Depository. Es un libro del que he leído muy buenas críticas y todos los blogs por los que he indagado lo han dejado por las nubes; una de ellas, la de mi fiel lectora Elena G. del blog The Underwater Cave. Se trata de: "The Great Gatsby" ("El Gran Gatsby") de F. Scott Fitzgerald. Tengo que decir que no era un libro que me llamase mucho la atención en un principio pero he decidido darle la oportunidad y ver si es tan bueno como dicen. ¡Ya os contaré!

¿Y vosotros? ¿Os lo habéis leído? ¡Animaros a comentar vuestras opiniones del libro! 

  • Título: The Great Gatsby
  • Autor: F. Scott Fitzgerald
  • Editorial: Wordsworth Editions
  • Páginas: 115
  • Sinopsis:

Generally considered to be F. Scott Fitzgerald's finest novel, The Great Gatsby is a consummate summary of the "roaring twenties", and a devastating expose of the "Jazz Age". Through the narration of Nick Carraway, the reader is taken into the superficially glittering world of the mansions which lined the Long Island shore in the 1920s, to encounter Nick's cousin Daisy, her brash but wealthy husband Tom Buchanan, Jay Gatsby and the mystery that surrounds him.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Nueva colaboradora + Reseña "The Fault in Our Stars" ("Bajo la misma estrella") por John Green

¡Buenas a todos!

Hoy os traigo una nueva noticia. Hace un tiempo que buscaba algún que otro colaborador para el blog. Es decir, alguien que hiciese reseñas sobre libros que haya leído para poder ampliar un poco la variedad de reseñas. Me congratula decir que mi amiga Nerea, del blog Under The Heavens, se ha atrevido a dar el salto y pasarme su primera reseña para publicar. ¡Espero que la disfrutéis y la animéis a que participe más veces aquí!

¡Mil gracias Nerea!

  • Título original: The Fault in Our Stars  
  • Título en castellano: Bajo la misma estrella
  • Autor: John Green
  • Editorial: Penguin
  • Páginas: 313
  • Sinopsis:
Sinopsis: A pesar del milagro médico que hizo que el tumor de Hazel encogiera y por tanto ella tuviera más oportunidades de vivir más tiempo, ella siempre ha sabido que era una paciente de cáncer terminal, y aunque todavía sigue viva, día a día va escribiendo lo que será su último capítulo dependiendo del diagnóstico.

Aún así, toda su vida y su pequeña burbuja de mundo conocido dan un giro radical cuando el apuesto Augustus Waters aparece en el pequeño Grupo de Ayuda para Niños con Cáncer al que tiene que asistir. El último capítulo de Hazel parece que está a punto de reescribirse.

  • Reseña:

Llevaba tiempo oyendo hablar de John Green, leyendo frases sueltas de sus libros (porque este del que hoy hablo no es su primero libro, de hecho es el cuarto libro escrito por él, más otro que escribió junto con David Levithan), y este verano me compré el original en inglés en Inglaterra, por aquello de que allí los precios son más asequibles...

Pero centrémonos en el libro, en su historia. Si os gusta el humor ácido, la mordacidad y la ironía con la que nuestra protagonista, Hazel, se enfrenta a una enfermedad tan brutal como es el cáncer, este es vuestro libro. Si por el contrario sois más sensibles, y os gusta encontrar frases épicas en cada párrafo que marcarán vuestra existencia, y que podréis llegar incluso a enmarcar para la posteridad y colgarlas de vuestro corazón, entonces, este también es vuestro libro. 

Al fin y al cabo, a lo que nuestros dos amigos, Hazel y Gus, nos invitan es a vivir la vida en su máxima plenitud, y eso significa llorar, amar y luchar con todas las fuerzas de las que dispongamos.

No pienso desvelar nada más de estas vidas convertidas en historia, pero recomiendo el libro con más fervor del que debiera, quizás. 

P.D: Fuente: wikipedia: Green dijo que "El título fue inspirado por la famosa frase de la obra Julio César (Acto 1, escena 2) de Shakespeare. Cassius le dice a Brutus, 'The fault, dear Brutus, is not in our stars, / But in ourselves, that we are underlings.'" ("La culpa, querido Brutus, no recae en nuestras estrellas / Sino en nosotros, que estamos bajo ellas.")

A cuidarse y a leer. 

domingo, 6 de octubre de 2013

Novedades Círculo Rojo Octubre

Un día más os traigo las novedades de la Editorial Círculo Rojo. Un mes más nos dan una amplia selección de sus autores. A mí, los que más me llaman este mes son "El Reino de las Urracas" y "De Donde Vienen los Gatos"

Y a vosotros, ¿os llama alguno? 

¡Feliz domingo a todos! ¡Gracias por leerme! 

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